Michael Nyman

Michael Laurence Nyman (también conocido como John Savill) es un pianista, musicólogo, crítico musical y unos de los más grandes compositores de este siglo.

Nyman nació en Stratford, Londres, el 23 de marzo de 1.944, y creció en el seno de una familia de clase obrera, practicantes del judaísmo, que se ganaba la vida fabricando abrigos y prendas de piel. Durante su niñez vivió en la ciudad de Chingford, en la región de North East London. Cuando creció, estudió música en la Real Academia de Música y en el King´s College y su maestro Thurston Dart, experto en música barroca, fue quién más le influyó en la composición.

En el principio de su carrera se negó a componer, como respuesta a las tendencias clásicas que no le llevaban, y decidió dedicarse a la  musicología y a la crítica (cabe destacar que en su artículo The Spectator se usa por primera vez el término “minimalista” aplicado a la música).

Es en 1.982 cuando empieza a trabajar con el pintor y director Peter Greenaway, en la creación del cortometraje Love, love, love, sobre la legalización de la marihuana y con el que sus composiciones empiezan a ser reconocidas. Posteriormente trabajaron juntos en los cortometrajes “Five postcards from capital cities”, “1-100, one to hundred”, “A walks through H”, “Vertical features remake” (todos ellos de 1.978), “The Falls” (1.980), “Act of God” (1.981), “Making a splash” (1.984), “26 bathrooms” (1.985), y en el mediometraje “Death in the Seine” (1.988). Muchas piezas que aparecen en estos cortos se introdujeron en algunos de los discos de Nyman. También trabajaron juntos en los largometrajes “El contrato del dibujante” (1.982), “ZOO” (1.986), “Drowning by numbers” (1.988), “El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante” (1.989), y “Prospero´s books” (1.991). Fue tras esta película que se cortaron las relaciones entre el director y el compositor como consecuencia de introducir Greenaway en este film sonidos electrónicos y piezas de rock o cabaret. Todos estos trabajos formaron uno de los discos más importantes de la actualidad clásica, el llamado “The Essentials Michael Nyman Band” (1.992).

Las posteriores bandas sonoras que compuso Michael Nyman fueron: “Songbook” (1.992), “El piano” (1.992), “Carrington” y “Six days, six nights” (1.994), “ El diario de Ana Frank” (1.995), “El ogro” (1.996), “Gattaca” (1.997), “Ravenous” (1.997), “Wonderland” (1.999), “El fin del romance” (1.999), “The sinking feeling”, “The claim”, y “Act without words” (todas del 2.000). Otras obras del compositor y de las más importantes son: “Sep it up downstairs” (1.976), “Brimstone and Treacle” (1.982), “Nelly´s version” y “Frozen music” (1.983), “The cold room” (1.984), “Ballet Méchanique” (1.986), “Monsieur Hire” (1.989), “Les enfants volants” y  “El marido de la peluquera” (1.991). Sus pocos trabajos junto a su Michael Nyman Band (que le acompaña en la mayoría de sus grabaciones, desde sus comienzos, y que ha tenido miembros como Alexander Balanescu) que no son para cine son: “Decay Music” (1.976),  “From Brussels with love” (1.980), “Mozart” y “Michael Nyman” (1.981),“The kiss and other movements” (1.985), “Out of the ruins”, “La traversée de Paris”, “And they do/Zoo Caprices” (de 1.989 todos), “String quartets Nos. 1-3” (1.991), “Time will pronounce” (1.993), “Taking a line for a second walk”, “Noises, sounds and sweet airs”, “Live” (todos de 1.994), “Plus que tango” (1.995), “After extra time” (1.996), “Concertos” (1.997), “The suit and the photohraph”, “An eye for a difference” (1.998), “The Commisar Vanishes”(1.999). Además, colaboró en pequeñas piezas como por ejemplo “Anohito no waltz” (1.994).

Michael Nyman también destacó en el teatro y las performances, como por ejemplo en “El hombre que confundió su mujer con un sombrero” (1.986), el desfile Yamamoto Perpetuo del diseñador Yohji Yamamoto (1.993), participó en el homenaje a Lorca “De Granada a la luna” (1.998), el videojuego “Enemy Zero” (1.996), y variaciones de compositores de clásicos, como el Concierto de Harpsichord y Strings. Hace unos años presentó en España su última ópera, “Facing Goya”. Además, Nyman ha escrito seis conciertos, cuatro cuartetos de cuerda, y música de cámara creada para su banda Michael Nyman Band, creada en 1976 y con la que realiza sus giras como pianista. En el 2008 publicó la banda sonora de la película Man on Wire, inspirada en su álbum de 2006, The Composer’s Cut Series Vol. II: Nyman/Greenaway Revisited. Cabe mencionar que también ha grabado música pop, con los Flying Lizards.

 

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Banda de Sonido

Sonido

El sonido tiene un papel fundamental en la película, tanto que cada uno de los tres decorados principales del film está relacionado con unos sonidos. Así por ejemplo, al aparcamiento del restaurante le corresponde el sonido del aullido de los perros, a la cocina se la relaciona con el llanto (cántico) de un niño, y al comedor con el sonido ambiente minimalista compuesto por susurros y cubertería. Sin duda, estos sonidos ayudan a configurar una atmósfera claustrofóbica.

Música

La banda sonora de El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante está compuesta por Michael Nyman, muy conocido especialmente por la banda sonora del film “El piano” (álbum multiplatino), de Jane Campion, y quién ya había trabajado junto a Peter Greenaway.

La música de la película se creó especialmente para ella (por lo que data de 1989) y el mismo Greenaway la supervisó. El resultado es soberbio y destaca el acompañamiento a la acción, alternando lo sensual con lo dramático, así como el tono religioso de la música vocal. Además, forma parte esencial del espíritu de la película, transmitiendo sensaciones que potencian todo el sentido de la decoración, ambientación y puesta en escena. Ésta está completa en un disco con cinco temas: Memorial, Misirere paraphrase, Book depository, Coupling y Misirere.

Banda de Imagen

Color

El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante utiliza constantemente el simbolismo para transmitir información clave para la película. Es en el color donde quizá se encuentra esto de forma más clarividente y se muestra el gusto evidente de Greenaway por la pintura y el cromatismo más extremo.

Peter Greenaway, entre otros autores, ha encontrado en el color la posibilidad de influir directamente en el personaje o en la historia. En esta película se usa el color expresivamente y no tanto miméticamente, recibiendo gran carga connotativa y aprovechando los valores simbólicos, antropológicos y psicológicos convencionales en la sociedad. De esta manera, el color influye directamente en el personaje, la historia y la percepción de ésta por los espectadores. La atmósfera que envuelve la escena del restaurante es pesada y la escenografía y el vestuario nos informan de que en ese lugar se propiciarán las pasiones más intensas: el amor, el odio y la venganza. Greenaway juega con la transmisión de información mediante el color, según los sentimientos a los que se quiera aludir y lo hace con gran maestría pues cambia de colores (des de la decoración hasta el vestuario) según el lugar en el que se encuentre la acción y lo hace de manera que acaba pasando desapercibido.

Otros ejemplos de películas con un peso relevante en el papel del color son Ronda nocturna (Nightwatching, 2007), Terciopelo azul (Blue Velvet, 1986), La ciencia de los sueños (Le science des rêves, 2006), Los duelistas (The Duellists, Ridley Scott, 1977), Hair (Milos Forman, 1979), Frida (Julie Taymor, 2002), Un hombre soltero (A Single Man, Tom Ford, 2009).

Azul en las duras escenas exteriores del aparcamiento del restaurante, simbolizando la frialdad y la falta de sentimientos.

Verde en su determinación de huir juntos los amantes por la cocina y simbolizando la esperanza.

Rojo en las escenas del comedor con el grupo de Richard mortificando a Georgina y simbolizando el mismo infierno.

Blanco en el primer encuentro de los amantes en el baño y simbolizando lo puro y el cielo.

 

Formato

El formato que encontramos es panorámico. Esto facilita las grandes composiciones en las que hay mucha gente, como las escenas en las que están comiendo y aparecen todos sentados en la larga mesa rectangular.

Este formato va muy acorde con el estilo barroco que domina la película porque permite crear composiciones similares a cuadros vivientes.

 

Fotografía

La fotografía, obra de Sacha Vierny, muestra el entendimiento entre éste y Peter Greenaway y nos hace partícipes de la visión que estos dos personajes tienen del arte. En general podemos decir que los elementos visuales y la iluminación están claramente inspirados en el barroco.
Ante todo hay que tener en cuenta que la obra ha estado rodado por completo en estudios. Cuando se abre el film se nos muestran unas imágenes en las que vemos las estructuras que sostienen los decorados (lo que nos remite a dos obras de Fellini Casanova y Y la nave va…).
Los movimientos de cámara cambian en esta película en relación con algunas anteriores como The FallsEl contrato del dibujante o El vientre del arquitecto (curiosamente en las dos primeras el director de fotografía no fue Vierny). En estas Greenaway tendía a acercarse al montaje de Eisenstein, repleto de planos fijos con fuerte carga alegórica. En el film que estamos analizando se descubre como un virtuoso de la plástica cinematográfica. El largometraje está rodado en un gran escenario que representa 3 lugares: el comedor de un restaurante, la cocina y la calle de entrada, cada uno con un color predominante distinto: rojo, verde y azul respectivamente. Estos tres espacios se nos muestran a partir de travellings laterales desde el punto de vista del espectador, dotando a la obra de un aire teatral.
Únicamente se fragmenta el montaje cuando el realizador rueda con su habitual plano perpendicular al primero para hacer travellings frontales de acercamiento o alejamiento al retratar la entrada de las comidas.
La composición de las escenas está cargada de simbolismos y se muestran todas las filias de Greenaway (el ahogamiento, el juego numérico, la comida, las conspiraciones, los vouyeur, los desnudos, el sexo, el asesinato cruel…) tal y como acostumbra a hacer en todas sus obras.
La fotografía se caracteriza por los grandes contrastes entre iluminaciones muy potentes y oscuridades totales (muy del estilo de Sacha Vierny), colores fuertes. Los personajes son el elemento central de todas las composiciones. A veces los encontramos superpuestos, a veces conectados, agrupados como si constituyeran a su vez un ente complejo compuesto de partes autónomas que se confunden con los enormes decorados por los que se pasean.

Sacha Vierny

Sacha Vierny nació el 10 de agostode 1919 en Bois-le-Roi y murió en París el 15 de mayo de 2001. Fue director de fotografía, conocido sobre todo por sus participaciones con Alain Resnais y Peter Greenaway.

Se graduó en el Instituto de Estudios de Cinematografía de París.

Sacha Vierny formó parte de la innovación que tuvo lugar en Europa a finales de la década de los años 50. Los avances tecnológicos permitían abaratar costes con lo que el cine se volvió accesible para muchos jóvenes que querían luchar contra las rígidas estructuras del denominado “cinéma de qualité”. Sus primeros pasos tuvieron lugar con la ya mencionado anteriormente Alain Resnais, aunque su primer trabajo en un largometraje fue de la mano de Pierre Kast.

Posteriormente se encargó de la producción rodada en Francia de Hiroshima, mon amour, de Alain Resnais. En este film ya se podía apreciar el particular estilo del director de fotografía marcado por el gusto por los claroscuros y las texturas y las gamas de contraste entre escenas. La película ganó la Palma de Oro en Cannes en el año 1959 y marcó el inicio de una estrecha relación entre realizador y director de fotografía que continuaría en prácticamente todas las obras de Resnais.

Cabe destacar su empleo magistral y preciso de la iluminación. Utilizaba una gran profundidad de campo que conseguía una atmósfera envolvente a la vez que apreciar los detalles.

Al empezar a trabajar con Peter Greenaway fue capaz de desarrollar plenamente su estética ya que ambos compartían una misma visión. Los dos apostaban por una iluminación que rozaba lo pictórico, con colores saturados y marcados contrastes. Sus puestas en escena eran barroquizantes y sobrecargadas. Gracias a este gran entendimiento fueron capaces de recrear la atmósfera perfecta para la película que estamos trabajando.